jueves, junio 23, 2011 |
El santo Joneyed acudió a La Meca vestido de mendigo.

Estando allí, vio cómo un barbero afeitaba a un hombre rico. Al pedirle al barbero que le afeitara a él, el barbero dejó inmediatamente al hombre rico y se puso a afeitar a Joneyed. Y al acabar no quiso cobrarle. En realidad, lo que hizo fue dar además a Joneyed una limosna.

Joneyed quedó tan impresionado que decidió dar al barbero todas las limosnas que pudiera recoger aquel día.

Sucedió que un acaudalado peregrino se acercó a Joneyed y le entregó una bolsa de oro. Joneyed se fue aquella tarde a la barbería y ofreció el oró al barbero.

Pero el barbero le gritó:

- ¿Qué clase de santo eres?
- ¿No te da vergüenza pretender pagar un servicio hecho con amor?

Maestro: a unos les cuesta saber dar y a otros les cuesta saber recibir … ¿cuándo fue la última vez que te permitiste recibir?

Fuente: cuento de Anthony de Mello
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3 Dejaron huellas de su paso...:

On 23/6/11 04:59 , andré de ártabro dijo...

Hermoso cuento recogido por Antony de Melo.
Querida amiga tienes un gusto magistral para escoger tus post.
Enhorabuena .
Un beso

 
On 23/6/11 09:39 , Doña Bostezos dijo...

el egoismo y el orgullo...tan diferentes y a veces van de la mano..
muchas personas dan ayuda a los demas, les gusta hacer el bien...pero si necesitan son orgullosas para recibir...
Otras ni dan nada ni tienen orgullo...o sea..los dos casos son cualidades que hay que desechar..
besos

 
On 24/6/11 14:30 , Siry dijo...

Gracias mis queridos consecuentes amigos, comparto todo lo que encuentro y me hace ser mejor.

Les quiero mucho

 
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