sábado, octubre 01, 2011 |
Un rey quiso casarse y para escoger a la mas pura hizo que llegaran todas sus subditas al Salon de Audencias, alli les dio una semilla para que la sembrasen y cultivasen y dijo que se casaria con la que le trajese la mas bella plantita.

Pasaron los meses y las muchachas que se habian afanado lo suyo tenian ya sus plantitas en sus tiestos, excepto una que no le habia salido nada de nada, ni un misero brote.

Llego el dia de la Audencia y todas se presentaron con sus macetitas, habia flores radiantes con distintos matices de color y tamaño, solo la muchacha sin plantita se veia avergonzada y queria huir de ahi ante las miradas burlonas de todas sus compañeras.

Fueron desfilando todas y el rey les sonrio amable. Hasta llegar a la ultima con su macetita vacia. El rey puso cara seria y la chica bajo los ojos al suelo con verguenza.

El rey dice: Te tomo por esposa.

Las otras se enrrabiaron mucho y antes de que empezasen con su algarabia el rey les dijo:

Las semillas eran esteriles.

Cuentos sufies
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1 Dejaron huellas de su paso...:

On 2/10/11 10:16 , Miguel Guinea dijo...

La honestidad es una planta de grandes flores invisibles...

Un saludo

 
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