viernes, agosto 17, 2007 |

De manera inexplicable,
la recepción de almas en el cielo
se estaba incrementando.

En los infiernos,
el demonio enfurecido
envió a la tierra
a su ejército maligno a convencer
de las ventajas del mal,
pero su estrategia
no daba resultado.

Estos volvieron
sin ninguna explicación lógica
que convenciera al demonio
de por qué abajo todo seguía igual,
así que él bajó personalmente.

Fué a las Iglesias
y las encontró vacías,
vio que la televisión seguía
influyendo con mentiras
y publicidad manipuladora.
El cine seguía midiendo su rating
por el número de escenas de sexo,
sangre y vicios.

Aparentemente
todo estaba bien,
no halló nada anormal,
y se regresó muy procupado
al no encontrar el motivo
por el cual tantas personas
estaban buscando regresar a Dios.

San Pedro,
rebosante de satisfacción
por estar dando tantas bienvenidas
a tantas almas,
preguntó a Dios:

- Padre Eterno
¿A qué se debe este cambio?

Y Dios respondió:
- Di con un pequeño truco.
- Un truco?
inquirió San Pedro.
- Sí, un truco que se llama
Amistades de Internet,
-Le dijo Dios-

- ¿Amistades de Internet?
repitió el portero celestial.

Y el Creador empezó a decir:

En la red se reune gente
de todas las edades,
de diferente sexo,
de diferentes países,
diferentes estratos sociales
y diferentes ideologías...

Por este medio su relación
no es física sino virtual,
así que los hombres se comportan
como caballeros,
y aceptan de las mujeres
esa parte femenina
que los enamora y
al mismo tiempo los educa.

Aprende a verlas como amigas,
aprecian su poesía,
y paulatinamente
las empiezan a respetar
por su inteligencia.

La mayoría de las personas
que se conocen a través de la red
son muy espirituales,
aunque también comparten
chistes, conocimientos,
cuentos e ideas.
Pero lo más importante,
es que se empiezan a preocupar
por el bienestar de los demás.

Así que todos ellos
con sus grandes diferencias,
primero se toleran como vecinos,
después fraternizan como hermanos,
y por último,
son capaces de amarse
los unos a los otros.

Ahora dime tú,
¿a qué fue Jesús a la tierra?

- Pues a enseñar eso mismo.

- ¿Y...?

- Pues lo están logrando.

Con una alegre carcajada,
Dios se alejó de ahí.

Pedro rascándose la cabeza,
murmuró...
"Yo que creía que la tecnología
era cosa del diablo".

Y acercándose a
las puertas doradas del cielo
donde una multitud esperaba,
dijo a grandes gritos:

- ¡Hola bienvenidos todos!

¡Esta es su Casa!

(Desconozco al autor)








Siry
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2 Dejaron huellas de su paso...:

On 17/8/07 14:12 , Acerina dijo...

¡Que lindo!!!!

La tecnología, como casi todo lo creado, no es "cosa-del-Diablo", sino que puede ser usada para bien o para mal... está en nuestras manos... ¡Libre albedrío!!!

Me encantó... recibo energía tan positiva de gente como tú, por ejemplo, a través de Internet, que no imagino la posibilidad de que Internet sea algo "malo"... al menos no para mí... Para mí es una fuente de información, un medio de trabajo... y una forma de conocer gente linda :-)

Besos....

 
On 23/12/07 21:23 , Dionisia dijo...

Waoooo que cosa tan bella, gracias por compartirla, de verdad que me ha encantadooooo. Besitos y millones de Bendiciones para ti.

 
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