miércoles, noviembre 16, 2011 |
En un antiguo monasterio budista un joven monje le pregunta a su maestro ...

¿Maestro, qué puedo hacer para no juzgar?

Me molesta que algunas personas piensen demasiado y que otros sean ignorantes.
Califico a algunos como indiferentes.
Siento odio hacia los que son mentirosos.
Sufro con los que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores! - dijo el maestro.

-¿Cómo es vivir como las flores? - preguntó el discípulo.

Obsérvalas, continuó el maestro, apuntando a los lírios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo, son puras y perfumadas.
Extraen del abono maloliente todo lo que les es útil y saludable...
... más no permiten que la tierra manche el frescor de sus pétalos.

Es justo ocuparse de los errores propios, más no es sabio permitir que los vícios de otros nos inoportunen.
Los defectos de los demás no son tuyos.
Si no son tuyos, no hay razón para aborrecerlos.
Ejercita, pues, la virtud de filtrar todo mal que viene de afuera.

Así es como viven las flores.
lunes, noviembre 14, 2011 |
Al revisar algunos de los conceptos fundamentales que generó el psiquiatra suizo Carl Jung, resumimos los de símbolo, mito e inconsciente colectivo para llegar a concluir que, de ser cierta su aproximación, los símbolos que generan miedo pueden producir toda una serie de mitos que terminan paralizar a sociedades completas como pasó, por ejemplo, con la svástica en la sociedad alemana en los tiempos de Hitler y ante lo cual surge una pregunta inquietante, ¿cuál es el mito que sostiene y alimenta el valor del inconsciente colectivo en la democracia como esquema de vida social?

Carl Gustav Jung (1875-1961) nació en Kesswil, Suiza, fue uno de los psiquiatras más famosos del siglo XX que puso en el juego del saber, una gran cantidad de elementos que hoy siguen siendo materia de investigación como la teoría de los símbolos y el llamado inconsciente colectivo cuya vinculación con el poder es innegable, como lo podemos observar en el análisis de las masas de Elías Canetti que bien pudieran tener un sustrato de explicación en esto del inconsciente colectivo. Con la historia y la obra de este suizo que estuvo al lado de Sigmund Freud para luego establecer una carrera aparte y fundar la Escuela de Psicología Analítica.

Fundamentándonos en estos dos temas, símbolos e inconsciente colectivo, podemos pensar que la lección de poder que nos lega este hombre se encuentra tanto en la parte de los símbolos universales que están en todo ser humano y que, al ser patrimonio común, conforma lo que él llamó, inconsciente colectivo y que, ahora, en el mundo de la tecnología y las comunicaciones como internet, puede estar acercándonos a otras manifestaciones de esta realidad.

Para aclarar más la importancia de esta lección, tenemos que definir que el símbolo dice más que cualquier signo y que cuando algo se hace dueño de uno de ellos, se transfiere todo el poder que este pueda tener, lo que hace que la lucha simbólica es una gran lucha de poder que, en forma paradójica, muchas veces pasa desapercibida. Cuando estudiamos los símbolos universales como, por ejemplo, el de la “sombra” que genera ansiedad, angustia, miedo, desazón e inquietud en todas las culturas, toda aquella realidad o, incluso, personalidad que lo tome, lo utilice y lo asocie a su identidad, podrá ser temido y, en esta forma, generar parálisis a través de su sola transmisión. Aquí comienzan a formarse los arquetipos que representarán, desde su descripción, como un valor común a todos los hombres, entendiéndolo como lo expresa una de las acepciones que le da la Real Academia Española, “Imágenes o esquemas congénitos con valor simbólico que forma parte del inconsciente colectivo”

La lección específica de poder que se puede tomar de Carl Jung se encuentra en la capacidad que tenga una determinada personalidad individual o colectiva para comunicar en forma clara la presencia de un arquetipo válido para este grupo o sociedad, podrá activar el poder de una manera que no siendo racional (consciente) o, incluso, inconsciente individual, genera su gran potencia manejando la mitología que se deriva de esta realidad compartida. Esto hace que, desde siempre, gran parte del poder colectivo no compartido, no democrático, especialmente el de los dictadores, se fundamentan en el manejo de unos mitos que son la representación simbólica de este inconsciente colectivo, haciendo que, muchas veces, quien haga gran parte del mando sea el mito.

La pregunta que el mismo Carl Jung se hace en “Recuerdos, sueños, pensamientos”, es la que tendría que hacerse gran parte de quienes conforman un grupo o toda una sociedad, “¿Pero cuál es, pues, tu mito, el mito en que tú vives?” y que, por otra parte, nos lleva a profundizar algunas otras interrogantes, fundamentales, si este enfoque resultara cierto como ¿cuál es el fundamento de inconciente colectivo que tiene la democracia?

Carl Jung
miércoles, noviembre 09, 2011 |
El próximo 11 de noviembre se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activarán de manera definitiva los códigos de luz del alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.
Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar completo.
Recuperaremos de este modo lo que nos pertenece por derecho propio: el recuerdo de quiénes somos y para qué hemos venido, así como las capacidades que nos son inherentes.
Pero una cosa es recuperar y otra saber utilizar.
Para las personas que están despiertas, la recuperación de esos recuerdos y capacidades puede representar una bendición. Muchos llevan años anhelándolo. Sin embargo, los que aún continúan anclados en la vieja energía pueden verse inmersos de repente en un profundo caos interior. Recuerdos a los que no encuentran sentido y percepciones que no comprenden y que, además, les asustan. Será necesario que, tras esa fecha, las personas que trabajan al servicio de la Luz aúnen sus esfuerzos para ayudarlos a integrar el proceso.
Cada uno de nosotros debe prepararse previamente para ese momento, tal como nos aconseja el Maestro Kuthumi con estas recomendaciones:

1. Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón.

2. Recibir conscientemente la luz del sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de frecuencias.

3. Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban, se derrumban barreras que nos limitaban. Por fin, muchos de nosotros nos animamos a emprender aquello que vinimos a realizar aquí, en esta dimensión.

4. Practicar el desapego de viejos patrones limitantes. Abandonar los pensamientos, costumbres y reacciones que alimentan aún la antigua energía, procurando transformarlos en luz por medio del amor.

5. Fomentar el Amor en todas nuestras relaciones, las que más amamos y las que nos conectan con el miedo. Estas últimas son las que más nos elevarán si somos capaces de bañarlas de amor y aceptación.

6. Recibir la energía de la Fuente en meditación. Su influencia en nuestros cuerpos sutiles es inmensa. Posee un gran poder transmutador que nos libera y nos conecta.

7. Sentirnos Uno. Practicar en nuestras visualizaciones la Unión con todo lo que es y con todo lo que existe.

Cuando llegue el momento recibiremos en nuestro interior una gran luz. Esa luz trae los códigos de activación que necesitamos para recordar. Son códigos de una vibración muy alta. Cuanto más elevada sea la propia vibración durante ese día más armónica resultará la entrada de la luz y su anclaje en cada uno de nosotros.
Podemos prepararnos como nos recomienda el Maestro Kuthumi pero, además, ese día debemos dedicarlo especialmente al cuidado de la propia energía, al equilibrio interior, a mantener la vibración bien alta. Actividades como meditar, pasear al sol o estar en contacto con la Naturaleza son las más recomendables. Hay que evitar especialmente todo lo que nos desconecte de nuestra esencia. Deberemos alimentarnos con moderación, procurando no ingerir alimentos de baja vibración, como la carne o los vegetales transgénicos, y realizar algún ejercicio físico que nos ayude a activar el flujo sanguíneo, ya que los códigos de luz serán transportados a través de la sangre, desde el corazón al resto de nuestro organismo.
La activación se estará produciendo durante todo el día, pero no percibiremos completamente sus efectos hasta el día siguiente, después de haber dormido un mínimo de seis horas.
A partir de la mañana del 12 de noviembre muchas personas sentirán el profundo deseo de dar un giro completo a sus vidas, otros emprenderán su camino con fuerzas renovadas y otros sentirán una gran confusión interna. Los efectos variarán en función del grado de evolución de cada uno y de las resistencias que esté oponiendo al proceso de cambio que todos estamos experimentando.
El objetivo de esta activación es acabar con las limitaciones que, desde el interior de nosotros mismos, nos están impidiendo evolucionar o despertar. No se trata de una injerencia en el libre albedrío de los seres humanos. Se trata de eliminar una limitación que nos fue impuesta hace miles de años, cuando algunos seres confusos decidieron interferir en nuestro proceso evolutivo.
Detenernos a explicar el cómo y el por qué de aquel suceso sería adentrarnos en la vieja energía de separación y lucha, de la que ya nos estamos alejando. Ya no importa cómo, cuándo, dónde, quién o para qué. Dentro de poco estará resuelto.
El 11 del 11 del 11 se producirá una gran activación, pero no será la última. Grandes acontecimientos nos esperan a la vuelta de la esquina. Recibámoslos con amor, libres de temores e inquietudes, porque llega el reino de la Luz a la Tierra, y eso se merece una gran fiesta.

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Cuando una banda de visionarios se une para empujar los límites del universo conocido, abren de par en par las puertas atascadas de la evolución para todos....

Enviado por Magaly Arguello
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