miércoles, agosto 06, 2008 |
El editor de obituarios de cierto periódico era el tipo de persona que no aceptaba con facilidad cuando cometía algún error. Un día recibió una llamada telefónica de un suscriptor del periódico que se quejaba amargamente de que su nombre había aparecido en los obituarios del periódico del día. “No me diga…” fue la tranquila respuesta del editor, “Y desde donde me esta llamando?”

Hay mucha gente que llega hasta esos extremos, pero no hay porque ser así. No nos debemos avergonzar por cometer errores. Los errores son una parte importante y necesaria del proceso de aprendizaje.

Cierto empleado platicaba un día con su jefe, a quien consideraba una persona exitosa. “Y digame”, le pregunto el empleado, “como es que ha logrado su éxito?”

“Lo resumo en dos palabras” contestó

“Y cuales son esas palabras”

“Buenas decisiones”

No conforme con la respuesta, el empleado pregunto de nuevo “Y como logra tomar las decisiones correctas?”

“Lo resumo en una palabra – experiencia”

“Y como ha conseguido su experiencia”

“Lo resumo en dos palabras”, respondió

“Y cuales son esas dos palabras”

“Malas decisiones”

Si queremos tomar alguna ventaja de nuestros errores, entonces tenemos que cometer algunos. Y con el paso del tiempo, mientras cometamos errores distintos cada ocasión, entonces estaremos aprendiendo y creciendo.

Te has sentido mal ultimamente por algún error que hayas cometido?, entonces analiza que fue lo que hiciste mal, asegúrate de no volverlo hacer, perdónate a ti mismo, y sigue adelante.

No sientes la suficiente confianza como para tomar el riesgo de hacer algo, ya que tienes miedo de cometer algún error?, bueno, pues entonces recuerda que inclusive las malas decisiones pueden ser una excelente oportunidad de aprender, porque la única manera de aprender a tomar buenas decisiones es tomando algunas malas decisiones.

Así que, no lo pienses mas, atrévete a tomar malas decisiones, hazlo con todo el valor que tengas, a fin de cuentas, esas malas decisiones te convertirán en una persona mas sabia. Y si tomas la suficiente cantidad de malas decisiones y aprendes de ellas, llegara el día en que no podrás tomar mas malas decisiones y seras lo mejor que puedes ser.

~ Autor desconocido ~
Juan Coronado

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lunes, agosto 04, 2008 |
Continuando con Feng Shui

Es estático y equilibrado, describe el orden del universo, muestra las formas de la energía pero no muestra su comportamiento o como interactúan, nos dice de la naturaleza cíclica de los hechos, cuando algo llega a su máxima expresión aparece su opuesto.

La secuencia del Pakua del Cielo Anterior sigue el principio del crecimiento y mengua del Yin y el Yang.



Avanzando en el orden de las agujas de reloj vemos que el Yang tiene su máxima expresión en el Sur (Trigrama Cielo), a partir de allí, nace el primer Yin, la línea quebrada en la base del Trigrama representa el nacimiento del primer Yin desde el suelo (Trigrama Viento en el Suroeste), cuando el primer Yin se fortalece rodea el Yang (Trigrama Agua en el oeste). A medida que el Yin es más fuerte el Yang va menguando (Trigrama Montaña en el Noroeste) hasta alcanzar su máxima expresión en el Norte (Trigrama Tierra completamente Yin).

Cundo el Yin llega a su máxima expresión en el norte nace el primer Yang (Trigrama Trueno en Noreste) la línea continua en la base del Trigrama representa el nacimiento del primer Yang desde el suelo. Cuando el Yang empieza a crecer envuelve al Yin y éste mengua (Trigrama Fuego en Este) hasta llegar a aparcarse completamente sobre el Yin (Trigrama Lago en sureste) y alcanzar su máxima expresión en el Sur (trigrama Cielo completamente Yang)

El Cielo está arriba y la Tierra está abajo, el Fuego esta equilibrado por el Agua, la quietud de la Montaña equilibra la energía del Lago, la fuerza apacible del Viento equilibra la violencia del Trueno. Como podemos observar el Yin y el Yang están en perfecto equilibrio en cada eje del Pakua hay tres líneas Yin y tres líneas Yang.

Con la brújula y el Pakua del Cielo Anterior, se determinan las mejores condiciones para las construcciones de ciudades o casas, identificando donde el Chi es positivo o negativo. Esta secuencia abarca el 75% del Feng Shui y es la base de la Escuela de las Formas.

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viernes, agosto 01, 2008 |
La Ley de la Atracción

Laura Foletto

Para muchos la palabra compromiso la asocian a algo ideal pero irreal, otros les causa escozor, otros la evitan.
Muchas veces, estas actitudes tienen que ver con la forma en que nuestros padres se han comprometido en relación a nosotros cuando éramos niños. Puede ser que no lo hicieran seriamente o, por el contrario, que lo tomaran como una obligación neurótica o que lo asumieran al comienzo y luego se desinteresaran o se marcharan o se murieran y eso constituyera un dolor insoportable.
La sociedad misma tiene mensajes contradictorios. Los idealiza o los fusiona con sacrificios y agobios o los niega infantilmente.

El compromiso es el fundamento de cualquier relación auténtica de amor. En una pareja, es lo que posibilitará que avance fructíferamente después que pasa el enamoramiento. Con los hijos, es lo que nos transformará de padres biológicos en padres verdaderos. En un trabajo o estudio, es lo que permitirá que profundicemos y progresemos plenamente. En una terapia o cualquier labor de desarrollo personal y/o espiritual, es lo que realmente nos conectará con las riquezas de nuestro interior.
Entonces, ¿por qué tantos problemas con los compromisos? Porque nos causan cambio, riesgo, crecimiento, dedicación y, también, dolor.
Veamos: cuando nos damos cuenta de que estamos estancados, sabemos que debemos evolucionar. Nuestra parte más sabia y conectada nos invita a movernos con la Vida, porque Ella es cambio constante, es mutación: algo debe morir para que nazca algo nuevo. Nos da miedo este proceso, ya que no estamos educados para pensar así. Nos aferramos a lo que somos y a lo que hay, por más que ya no funcione o suframos.
Ese paso supone un cierto riesgo. Estamos habituados a la seguridad y la comodidad de lo conocido. ¿Qué sucederá, qué ganaremos y qué perderemos, qué pasará con los otros?
Finalmente, se trata de crecer, de asumir nuevos roles, de dejar atrás las limitaciones que nos hemos impuesto, de liberar lo que ya no sirve o constituye una carga sin sentido, de desarrollarnos, de hacer uso de nuestra creatividad.
Esto requiere dedicación, constancia, paciencia, confianza, fe, valor. ¡Ufa! Mejor me quedo como estoy. ¿No es lo que pensaste? Y sí, parece demasiado. La clave aquí es no asustarse ante el gran panorama sino ir haciendo pequeños avances cada día. Como dice un proverbio chino: “un camino de mil kilómetros comienza con un paso”. Se trata de hacer lo necesario en cada momento, sin cargarse con el pasado ni con el futuro. Sostener la visión, mientras se va caminando paso a paso, en el aquí y ahora.
¿Será todo sobre un lecho de rosas? No, claro. Habrá momentos de dolor, de indecisión, de frustración, de ira, de tristeza. Pero, piensa un momento: ¿no los tienes ya? ¿Y qué estás consiguiendo? ¿Hacia donde estás yendo? ¿Están mezclados con otros de entusiasmo, alegría, autoestima, respeto, fuerza, logro, creatividad, plenitud, amor? Eso es lo que obtendrás si cambias.
¿Y el compromiso? Es lo que te mantendrá firme y confiado. Si no asumes el compromiso por lo que decidas, caerás una y otra vez. Pero, ¿qué pasa si nunca lo has hecho o has tenido malas experiencias con asumirlo? Comienza con pequeñas cosas. Observa lo bien que te sientes cuando lo logras. Concientiza los temores y enfréntalos, con calma y confianza.
Date cuenta de que, cuando te comprometes, te liberas. Al contrario de lo que crees, ser irresponsable o no aceptar los cambios que necesitas, te mantiene prisionero de lo que temes, te hace débil, te victimiza, te mantiene en una mediocridad gris y enfermiza.
Por eso, asume el mejor compromiso que puedes hacer: contigo mismo.
¡Lo lograrás!


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