viernes, noviembre 25, 2016 |
 ¿Sabías que un paseo ligero activa tu cerebro y lo pone a trabajar?

Por Adrián Triglia
Psicólogo, publicista y escritor | Jefe de contenidos de Psicología y Mente

El ejercicio físico siempre ha estado asociado a la tonificación de los músculos, la quema de calorías y la prevención de enfermedades, pero lo cierto es que sus efectos positivos repercuten incluso en nuestra faceta psicológica. 

De hecho, buena parte de los beneficios de moverse y estirar los músculos tienen que ver con mejoras no ya en cómo nos sentimos, sino en el modo en el que pensamos. Y, aunque pueda parecer extraño, esto se nota incluso en modalidades de ejercicio tan sencillas como la rutina de caminar cada día. 

Algunos investigadores creen que caminar puede ser un buen recurso para ayudarnos a pensar de manera más creativa. Veamos por qué se ha llegado a esta conclusión. 

Caminar para liberar la mente 

Hay personas que, cuando pretenden concentrarse, en vez de permanecer inmóviles al estilo de la escultura de El Pensador se ponen a caminar de un lado a otro, aunque se encuentren en una habitación relativamente pequeña. 

Este hecho puede ser interpretado como una pista acerca de uno de los efectos de salir a dar un paseo: nos permite pensar con mayor claridad. Es algo que puede resultar sorprendente, ya que sería fácil imaginarse el efecto contrario, es decir, creer que pensar y caminar a la vez cuesta más al tratarse de dos tareas a las que tenemos que atender por separado. Sin embargo, esto no ocurre, porque la acción de caminar actúa como una especie de meditación. Esto es así por varios motivos. 


El círculo vicioso que atrapa nuestra atención 

El primer motivo es que caminar sirve para liberar tensiones. Además de ser útil para ejercitar buena parte de los grupos musculares más grandes del cuerpo humano, los paseos son una forma sencilla de reducir los niveles de estrés, algo que de por sí resulta positivo, ya que los periodos prolongados de exposición al estrés tienen un efecto negativo sobre nuestro sistema inmunológico. Pero además existe otra ventaja relacionada con el modo en el que caminar hace que gestionemos nuestra atención. En concreto, esta actividad hace que dejemos de pensar constantemente en cosas que producen ansiedad. 

Muchas veces, en el momento en el que hay algo en nuestro día a día que nos produce una cierta ansiedad o tristeza se produce en nosotros algo que en psicología se conoce como rumiación, es decir, una tendencia a llevar nuestros pensamientos hacia el origen de ese malestar de manera constante, lo cual en ocasiones hace que entremos en un círculo vicioso y que cada vez nos sintamos peor. La rumiación es una especie de vía de tren que guía constantemente nuestros pensamientos hacia lo que nos produce malestar, y por eso mismo se alimenta de la rutina. 

Cuanto más nos expongamos a estímulos que ya hemos experimentado antes, más probable será que el foco de nuestra atención vuelva a dirigirse hacia esas ideas o recuerdos que producen estrés, porque ya nos habremos acostumbrado a asociar todo lo que hagamos con los sentimientos negativos asociados a lo rutinario. 

Rompiendo con los caminos preestablecidos 

Caminar es una experiencia que nos permite "desenganchar" nuestra atención de esas vías por las que suele correr nuestro pensamiento porque, además de reducir el estrés a través de un ligero ejercicio físico, hace que nuestro pensamiento sea más espontáneo e improvisado al exponernos a ambientes cambiantes, novedosos. Y, con la percepción de situaciones novedosas, llega también la capacidad de pensar de manera más creativa. 

Además, como andar es una tarea muy sencilla que normalmente no cuesta realizar, no es necesario que nuestra atención quede muy focalizada en esta secuencia de movimientos. 

Caminar es lo suficientemente relevante como para hacer que nos olvidemos de los circuitos de pensamiento a los que estamos acostumbrados, pero a la vez es lo suficientemente simple como para dejar que nuestra atención pueda encontrar distracciones de manera espontánea. 

El proceso, resumido en sus puntos fundamentales, es el siguiente: 

  • El sedentarismo y la monotonía hacen que nuestro pensamiento se tope siempre con los mismos estímulos y las mismas referencias, las cuales nos conducen siempre a las mismas ideas y sensaciones, atrapándonos en un círculo vicioso. 
  • El ejercicio físico moderado relacionado con la acción de caminar hace que nos sintamos mejor, lo cual hace que sea menos probable que nuestra atención se quede focalizada siempre en nuestras preocupaciones, ya que cambia el modo en el que vemos el mundo. 
  • A su vez, el mundo al que miramos también cambia literalmente, porque nos mantenemos siempre en movimiento. Como resultado, pensamos de una manera espontánea y diferente, encontramos relaciones entre ideas y sensaciones que antes no se nos había ocurrido relacionar y empezamos a crear experiencias muy ligadas a este impulso creativo. 


Un sendero creativo a través de los árboles 

Ya hemos visto que caminar tiene beneficios psicológicos fáciles de encontrar en casi cualquier contexto, pero hay un tipo de ambiente que combina muy bien con esta actividad: los entornos naturales con vegetación. 

La calidad del aire de estos espacios, el encanto de este tipo de zonas y la ausencia de elementos que hacen referencia a nuestra rutina convierten las áreas naturales en un muy buen sitio al que ir para desconectar de todo y hacer que nuestra creatividad y espontaneidad imaginativa se pongan a trabajar.  
Como en un lugar de estas características es difícil que el cuerpo humano encuentre la incomodidad de los ruidos y la contaminación de las ciudades, es mucho más fácil que el nivel de estrés caiga de manera significativa, haciendo que el cerebro se vea con las manos libres para experimentar con el pensamiento y con la riqueza de estímulos que le llegan desde el entorno. La naturaleza es, casi siempre, el mejor lienzo.

miércoles, noviembre 23, 2016 |
 Es importante observar, que el desorden interno que existe actualmente dentro de los individuos que componen la sociedad, en conflicto con la integridad hacia ellos mismos. Baja coordinación, entre el pensamiento la acción y la palabra.
Podemos auto-observarnos para ver, que estamos actuando muy diferente a lo que pensamos, y muchas veces no somos conscientes de lo que decimos ni comprendemos el verdadero significado ni el poder de la palabra. 

Lo primero que necesitamos entender es que si no somos íntegros, correctos y fieles a nosotros mismos, no hay mucho que hacer, pues la mayoría de los problemas los ocasionamos nosotros mismos. Es importante ser íntegros y conocernos a nosotros mismos para comprender quienes somos realmente, y para ello debemos recurrir a una nueva forma de observarnos. 
Hemos estado sometidos a una educación que nos desinforma de quienes somos realmente, toda la historia y la ciencias, están situadas solo para hacer prevalecer el poder de unos pocos, despojando al conocimiento verdadero cultural y ancestral de a que hemos venimos realmente, el porque de nuestra existencia. 
Estamos sometidos a una educación lógica apagando el lado intuitivo y creativo, desequilibrandonos y limitándonos y desde esos limites vamos avanzando entre temores y mucho desorden emocional, ya que nos han suprimido alejado de comprender nuestras emociones y sentir las energía en nuestro cuerpo.. Esa ha sido la estrategia, desequilibrar nuestra verdadera percepción, racionalizando y conceptualizando limites integramos desde nuestra niñez. 

 Los sistemas y el poder que nos han ocultado, esta mostrando que vivimos en una realidad al-revés, fuera de valores y conceptos de humanidad. Nos proponen una sociedad con base en las familias y quedamos atrapados en un juego inconsciente y un inestable manejo emocional, Quien no se ha dado cuenta que, existen roles dentro de la familias que nos vinculan emocionalmente, ejerciendo de Verdugo, victima y salvador, haciendo girar en torno a los mismo problema no resueltos en el plano emocional. 
De forma inconsciente reemplazamos el amor por un modelo materialista de existencia, no es difícil darse cuenta que el matrimonio es un ritual que mezcla el patrimonio, lo tangible con lo algo emocional, "el amor." y lo que en realidad hace es una sociedad entre 2 personas, es decir firma un contrato que los vincula al modelo social propuesto, relegando al amor a un plano mas subjetivo y no tan relevante. 
Se dice que es la época de la gran ramera y la verdad que si vemos a nuestro al rededor, entre las familias podemos ver las pocas verdades del alma, extraviados dentro de las emociones. 
Es bueno comprender que el modelo que acompaña esta forma social de vincularnos y sociabilizarnos en familias grupos etc , es un modelo lleno de trampas que nos alejan de una profunda compresión en nosotros mismos, y nos orientan a una compresión externa y social. 

A un nivel estratégico mas profundo y orientado al subconsciente lo que sucede es que hemos perdido el equilibrio interior, es decir: No hacer, Sentir y Pensar lo mismo, lo que pensamos, y como actuamos muchas veces en dirección opuesta a lo que decimos, o incluso pensamos. Todo siempre muy influencia por valores y una ética social muy dañina para lo interno. 
Desde los programas de control nos implantaran limites y nos han orientado al escepticismo, y nos han querido hacer creer que somos pensadores racionales y personal productivas dejándonos incompletos desde nuestra base perceptible. Nuestros sistemas naturales de equilibrio y orientación de nuestras energías, físicas, mentales y emocionales están disociadas por ignorancia y poco comprensión y son la llave a verdadera salud. Nos han suprimido valiosa información de las energías del universo, los planetas y como se relaciona con el cuerpo físico.

Estar consciente que muchas veces pensamos cosas que no queríamos pensar, dice muy claro del poco control que tenemos de nuestro inconsciente, y es ahí donde estamos atrapados desde mucha mala información almacenada allí. Hay que comprender algunas cuestiones relacionadas con el inconsciente que es quien controla gran parte de nosotros y que no hemos tenido la oportunidad de darle la real importancia. Es como los átomos son los que crean la materia y son 99% espacio vacio, es decir creemos que lo que existe es la materia, pero no, en realidad hay mas espacio vació; los mismo seria decir, que en realidad somos inconscientes, pero el ego y el programa nos dice que somos conscientes. 

Hay algo claro hay que observar de nuestro inconsciente, no hay control de nosotros y de nuestros sentimientos, cuantas veces escuchamos : "Para que hice eso, o aquello, o porque dije eso.? o porque pienso eso?. 

Hay poco control y muy mala sincronización de nuestros actos y pensamientos y estamos luchando por tratar de mantenerlos alineados. Una frase muy sabia dice: "SI logras hacer el 10 % de lo que dices, llegaras muy lejos"; y con ello podríamos concluir, en que el cambio debe venir y debe ser ejecutado a un nivel profundo e inconsciente, por lo que el camino a despertar nos llevara a conocernos a nosotros mismos, desde la verdad y desde lo profundo, alejado del ego y las trampas de la mente y sobre todo sanar nuestros pensamientos. 

El equilibrio necesario que necesitamos experimentar todos vendrá desde lo interno, el centro el corazón, es ahi donde nace la creación, dentro cada uno. 
Debemos conocernos a nosotros mismos para amarnos y construir en este plano de existencia el cambio que esperamos y que asombrosamente ha estado profetizado por antiguas culturas, sabias y dominadoras de ciencias y el manejo de cíclos astrologicos y el cual se iniciaría en esta época de existencia. La humanidad esta llamada a iniciar una era dorada, donde el humano se transforme desde un proceso evolutivo y consciente de si mismo. 

lunes, noviembre 21, 2016 |
Si tu vida es un mar de conflictos; eres presa de las emociones, te lamentas por lo que hubiera podido ser y te quejas por lo que es; sientes un gran vacío, dolor y sufrimiento interno, entonces probablemente vives atormentado por el resentimiento, el odio, el rencor, ira hacia la vida, hacia Dios, hacia tus semejantes, o hacia ti mismo. 

Prepárate a descubrir la verdad en tu propia mente en donde se construye momento a momento infierno o paraíso; esclavitud o libertad; resentimiento o perdón. La influencia que ejerce el resentimiento y el perdón sobre los estados mentales, y estos sobre la realidad exterior. 

El rencor, el odio, el coraje, son como enfermedades que carcomen, marcan y destilan su ponzoña por años, amargan la existencia, provocan dolor, frustración y acaban con las ganas de vivir. 

No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado; el pasado no puede ser cambiado. Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos. Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestra sed de justicia mal enfocada. 

La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.

Guardar resentimientos, odios, rencores y envidias, es como tomar veneno y esperar que otra persona muera.

¿Que es el perdón? Entre el perdón y el olvido. . . . . .

Perdonar es un acto de amor, un gesto de bondad, de generosidad; es no guardar rencor, no sentir odio, no tener coraje ni desear mal a nadie. Es poder ofrecer a los demás el amor que ellos no esperan o que no son capaces de dar. 

El rencor y todos los sentimientos y pensamientos negativos, son el veneno y el único antídoto que existe es el perdón. Al perdonar, soltamos nuestra pesada carga, es una liberación, haciendo que nos sintamos mas ligeros en este viaje llamado vida. 

Perdonar es una decisión que tomamos, sin que el ofensor este presente. Si la ofensa es antigua, pero sigue doliendo, estamos polarizados en el pasado y no vivimos en el presente, porque no hemos cerrado ese circulo. 

El perdón es curativo. No debemos condenar a quien nos ofendió, ni juzgarlo, sino pedir por el para que encuentre su camino, la luz y el amor que tanta falta le hace 

El perdón se opone en apariencia a la justicia. Esto nos lleva a persistir en la ira, castigando a los demás una y otra vez en nuestros pensamientos por el dolor que nos han causado. 

El que quiera olvidar lo que le han hecho descubrirá que no puede. Los pensamientos y heridas vuelven de vez en cuando. La curación no puede empezar hasta que se perdona. 

El perdón es una expresión de amor. El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo. 

Dejar atrás el pasado; Rechazar todo pensamiento vengativo.

Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos esencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidarlos. El perdón no es olvidar lo que nos ocurrió No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento. No es aceptar lo ocurrido con resignación. No es negar el dolor. No es minimizar los eventos ocurridos. 

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. 

Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor. Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos. 

El orgullo, la soberbia, la autocompasión y el deseo de venganza, impiden comprender la importancia de perdonar. Pagar mal con mal, solo trae mas carga negativa a nuestra vida.

El perdón se debe de realizar "sin expectativas" sin esperar que nada suceda. Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará. Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento. Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor. 

No esperes a tener deseos de perdonat. Jamás los tendrás. Toma la difícil decisión de perdonar aunque no te apetezca. Una vez que decidas perdonar, perderá poder sobre ti, y el toque sanador tendrá libertad para actuar. 

Tenemos miedo al dolor, y esto nos lleva a enterrar las emociones muy adentro. Dejemos que salgan a la superficie para que pueda empezar a sanar el daño emocional. 

Sin perdón hay dolor, rencor, resentimiento y amargura.

Tipos de perdón
1. Perdónate a ti mismo.
Desilusión de nosotros.
Actitudes y hechos que nos avergüenzan.
Necesitamos del perdón personal.

Perdón por cometer errores.
No traje instructivo al nacer. 2

¿Te equivocaste?
Bienvenido al planeta tierra. Perdonarte a ti mismo es aceptar con humildad tu condición de ser humano. Reconoce que no eres perfecto; comienza a mejorar. En este mundo lleno de injusticias serás libre y feliz si cruzas la barrera del perdón. 

2. Perdona a los demás
Las heridas duelen. Pero “la mejor venganza es el perdón”. Concede el perdón de corazón ¡Serás libre para siempre! Cuando no perdonas te haces más daño. Quien te ofende no percibe tus sentimientos. 

El mediocre puede ser violento, matar, abusar, pero no posee el don de perdonar. Sólo los valientes, los sabios, los humildes, perdonan. 

3. Perdona a Dios Pensamos que ciertas tragedias, injusticias y el dolor que existe es porque Dios lo permite. Nuestra mente, a veces, es demasiado pequeña para comprender la magnitud de algunas cosas. Dios solo quiere lo mejor para ti. 

4. El perdón de Dios Dios, compasivo y misericordioso, nos perdona siempre. 
Experimenta hoy, de manera nueva, su misericordia, su perdón. Experimenta su amor y ternura de Padre. Y comprométete a amar y a perdonar. 

El perdón es la reconciliación plena sin pedir explicaciones ni exigir nada. Dios siempre nos espera y nos perdona; por más que nos alejemos de Él, por más que nos perdemos en las cosas del mundo Él tiene la esperanza que volvamos a Él 

El perdón es imprescindible para la mente, la conciencia y el corazón sanos. Es la clave para la libertad interior. 

No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y a veces sea peor. 

EL PERDÓN ES ÚNICAMENTE PARA TI Y PARA NADIE MÁS. 

La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza tus recursos emocionales. El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario. Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas. 

Perdona para que puedas ser perdonado. Recuerda que con la vara que mides, serás medido Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir. 

Cualquier razón que tengas en el alma, en el corazón, para encontrarte resentido con la vida, con tus semejantes, con Dios o contigo mismo, VALORALO en este momento. Ponlo en la balanzas y preguntate si vale la pena seguir abrevando del pasado para fortalecer tu rencor y cargando con ello. La alternativa es muy clara: INFIERNO O LIBERTAD RESENTIMIENTO O PERDÓN 

Sanación por el perdón 
Perdonar para sanar Sanar para perdonar 

Si tus pensamientos son de odio, resentimiento o desamor, Tus pensamientos, tus obras y tu vida serán de infierno, caos y destrucción 

Tu eres el constructor o el destructor de tu propia vida 

Y ahora: Sonríe Agradece Abraza la vida Transforma la fuerza del resentimiento Usa la magia del perdón y SÉ FELIZ Hemec
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